Finanzas Personales

Compras Inteligentes

¿¿Cómo puedo hacer mis pagos más fácilmente?

Las diligencias son una parte de la vida cotidiana. Éstas, además de representar un gasto de gasolina o transporte público, tienden a consumir un recurso que no podemos recuperar: el tiempo. Es por eso que hemos preparado algunos consejos que te pueden ayudar para enviar y recibir pagos de cualquier índole y así hacerlos desde casa o tu lugar de trabajo.

  • Banca en línea: con la ayuda de un dispositivo electrónico de seguridad, mejor conocido como token, los usuarios pueden realizar transferencias entre sus cuentas y depósitos a terceros, inversiones y hasta el pago de tarjetas de crédito o algunos servicios como agua, telefonía o luz, dependiendo los convenios de cada banco.
  • Envíos de dinero a través del celular: este servicio funciona mediante una aplicación o mensaje de texto que el banco en el que te encuentras pone a tu disposición. Por ejemplo, se puede transferir saldo de una cuenta existente a un teléfono celular, quien lo recibe puede disponer del dinero en un cajero automático de la institución financiera correspondiente, únicamente al digitar las contraseñas específicas.
  • Pago de servicios en centros comerciales: existen acuerdos entre diferentes tiendas de autoservicio e instituciones bancarias, para que realices el pago de facturas de luz, agua, predial y tenencias, al igual que tarjetas de crédito y distintos servicios bancarios. Consulta directamente con tu banco si tienen estas opciones y en qué casos aplican.

Éstos y otros servicios se encuentran disponibles en diferentes instituciones. En algunos casos tienen un costo extra, mientras que en otros están integrados en las comisiones totales. Si deseas mayor información sobre el tema, te recomendamos acercarte al banco de tu preferencia y preguntar con qué servicios y beneficios cuentas.

 

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¿Cómo hacer su presupuesto de viaje?

Muy probablemente utilicemos toda nuestra quincena y hasta nos apoyemos en el crédito. Aquí le recomendamos planear con anticipación las vacaciones para disfrutar sin preocupaciones esos días.

¿Tiene un presupuesto para gastos de viaje o gastará todo su dinero?

Esta es la pregunta que debemos hacernos antes de salir de viaje en las próximas vacaciones.

Si bien, esperamos con ansia esos días libres, pocas veces destinamos con anticipación una cantidad de dinero exclusivamente para los gastos del paseo. Muy probablemente utilicemos toda nuestra quincena y hasta nos apoyemos en el crédito. Al regreso, no sólo no tenemos nada disponible, sino que debemos una buena parte. Le recomendamos planear con anticipación las vacaciones para disfrutar sin preocupaciones esos días. Para ello debe considerar:

  • El destino. Algunos lugares turísticos son más caros que otros, sobre todo en temporada alta. También hay mayor demanda de servicios, por lo que conviene reservar con tiempo para evitar salirse del presupuesto por pagar hoteles más costosos.
  • Decidir si viajará en auto, avión o autobús. A pesar de la comodidad del auto, debe considerar el costo de casetas y gasolina, así como la revisión preventiva del auto antes de salir a carretera.
  • El tipo de hospedaje que desee (hoteles de lujo o sencillos, pensiones o casas de huéspedes). Muchos hoteles ofrecen paquetes atractivos en temporadas, que incluyen comidas y otros servicios.
  • Comidas. Este rubro es, sin duda, uno de los más importantes. Si no cuenta con alimentos incluidos en el hospedaje y no tiene interés en gastar mucho en esta categoría, puede considerar un lugar que tenga cocineta o localizar restaurantes que los lugareños acostumbren, sin que sean primordialmente turísticos.
  • Un margen para gastos de diversiones y compras. Es difícil calcular exactamente qué entretenimientos llamarán nuestra atención, por lo que es indispensable llevar un excedente para cubrir gastos no contemplados.

Una vez que haya tomado en cuenta todos estos rubros, podrá determinar la cantidad que necesite para hacer el viaje. Conviene separar una cantidad de su sueldo para ahorrar este monto. Así, tendrá tiempo para organizar los detalles con base en la estimación de los costos y mantendrá su quincena segura para solventar los gastos mensuales a su regreso.

 

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Inteligencia emocional y finanzas sanas

Es común oír hablar a las personas de si tienen ganas o no de hacer compras. Esto porque han asociado cierto sentimiento o emoción a la acción de adquirir algo, esto mismo ocurre con la administración de nuestro dinero.

Siempre nos han hecho creer que la planeación financiera tiene poco que ver con nuestras emociones, que es pura lógica, números, disciplina y principios a seguir. Es por eso mismo que muchos fallan en la organización de sus finanzas personales.

Un factor importante que debes considerar al manejar tus finanzas personales, es analizar la relación que tienes con el dinero, qué sientes, a qué le tienes miedo y cómo reaccionas financieramente a ciertas situaciones. Cuando descubras los motivos detrás de tus decisiones financieras, será más fácil que crees y ejecutes un plan financiero que esté diseñado a cumplir tus aspiraciones.

Aunque no lo creas es posible. La Inteligencia Emocional es una buena herramienta para crear hábitos de ahorro que nos ayudan, sin duda, a tener unas sanas finanzas personales. Popularizada desde 1995 en el libro Emotional Intelligence, por el autor Daniel Goleman, se indica que la Inteligencia Emocional es la capacidad para reconocer sentimientos propios y ajenos y la habilidad para manejarlos.

Primero, te sugerimos preguntarte ¿cuáles son mis sentimientos sobre mis finanzas personales? Abajo encontrarás algunos ejemplos que te ayudarán a definir cómo opera tu relación con el dinero y cómo puedes aplicar la inteligencia emocional para mejorar en el control de tus gastos:

· Complacencia - Voy bien
Cuando por fin tienes un trabajo cuyo sueldo te permite pasar con comodidad de una quincena a otra, es posible que te vuelvas más relajado sobre tus finanzas y creas que nada puede afectar tu situación o el flujo de dinero. El riesgo aquí es que empiezas a hacer compras o compromisos hoy tomando por sentado el salario del siguiente mes, lo que lleva a que tu planeación financiera termine de cabeza. Cuando las cosas van bien, muchas veces no nos preparamos por si empiezan a ir mal y carecemos de un plan de emergencia.

Inteligencia Emocional: Voy bien, pero tengo que estar consciente que las cosas pueden ir mal, por eso voy a establecer un fondo de emergencia que me permita mantener mi seguridad financiera.

· Celos - Si él puede, yo también
El ambiente laboral altamente competitivo se ha trasladado también al área de la tecnología, ropa, calzado y demás; llevándonos a desear las posesiones de la gente que nos rodea, ya sea el nuevo celular del jefe, la pantalla del vecino o el automóvil del colega, la imaginación es el límite. El impacto de este comportamiento es que lleva a las personas a gastar más de lo que pueden pagar, y los deja en un endeudamiento que podría generarles graves problemas.

Inteligencia Emocional: Reconozco que me gustaría tener tal o cual cosa, por lo que voy a hacer un análisis de si me es necesario y si puedo adecuar mi presupuesto para adquirirlo. Si no me alcanza hoy, será una motivación para seguir trabajando fuerte para adquirirlo en el futuro.

· Vanidad - Tengo que tenerlo primero
Algunos caemos en la trampa de creer que merecemos más de lo que tenemos. Al creer que tenemos derecho a todo, empezamos a crear el hábito de comprar lo que sea, sin considerar si está dentro de nuestro presupuesto o no. Esto ocurre especialmente cuando hay baratas o llega un nuevo. Esta es una de las maneras más fáciles de endeudarse.

Inteligencia Emocional: Voy a aplicar la regla de las dos semanas. Si en dos semanas sigo pensando que es absolutamente necesario comprarlo, entonces evalúo mi presupuesto y veo si puedo comprarlo.

· Desidia – Dejo mis finanzas para después
El día no nos alcanza para hacer lo que tenemos que hacer y a veces nos gana la desidia y dejamos nuestras finanzas para después. Al dejar las cosas para el último minuto, posponemos decisiones importantes sobre la administración de nuestro dinero, con lo cual corremos el riesgo de impactar negativamente nuestro patrimonio. La peor parte, es que uno siempre se acaba arrepintiendo, porque aun sabiendo lo que se debía hacer, no lo hicimos bien y a tiempo.

Inteligencia Emocional: Voy a darle la prioridad adecuada a mis finanzas dentro de las actividades de mi día. Me voy a ayudar de un calendario en el que registraré todos mis pendientes y los iré cumpliendo al pie de la letra.

· Temor – Me aterra pensar en mis finanzas
Instintivamente los seres humanos nos alejamos de cualquier cosa que nos provoque dolor. Es más fácil huir que enfrentarse a un problema. Hay muchas personas que se niegan a analizar sus finanzas simplemente por miedo. Les asustan tanto los problemas de sus finanzas que nunca han hecho un esfuerzo real para resolverlo. Eventualmente, este patrón daña sus finanzas aún más.

Inteligencia Emocional: Sé que me estoy enfrentando a una situación difícil pero huir de ella no va a resolver nada. Esto se debe resolver en algún momento y mientras antes mejor.

· Flojera – Manejar mis finanzas es demasiado complicado para mí
Aprender a administrar tus finanzas es un proceso que toma mucho tiempo y que requiere de esfuerzo y disciplina. Sin embargo, es mejor saber aunque sea un poco que no saber nada de finanzas personales. Al no querer informarnos nosotros mismos sobre cómo manejar nuestro dinero, a veces acabamos preguntando a familiares o amigos que tienen menos idea que nosotros

Inteligencia Emocional: Administrar mejor mis finanzas es una tarea que me corresponde sólo a mí, ya que es a mí a quién afecta lo que pase con mi dinero.

· Resentimiento – Por qué yo
Hay algunas personas que no pueden soportar la presión generada por problemas financieros y a lo largo del tiempo generan un resentimiento hacia sí mismo, su situación, sus finanzas y hacia aquellas personas que no están en la misma situación. En ese estado de ánimo, se rehúsan a resolver sus problemas y tomar medidas decisivas para mejorar sus finanzas y le echan la culpa a los demás.

Inteligencia Emocional: Yo soy el responsable de mis finanzas. Si algo externo dañó mi situación, nada externo va a venir a resolverlo. Tengo que encontrar en mi propio bienestar y en el de mi familia la motivación para mejorar mi situación financiera con creatividad, asertividad y disciplina.

 

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Inteligencia financiera y económica

A la facultad de conocer, comprender y asimilar un hecho de la realidad se le conoce como inteligencia. Es también la habilidad, destreza o experiencia que adquirimos para modificar ese hecho a partir de nuestras vivencias cotidianas. El uso de la inteligencia es la aplicación de un conjunto de conocimientos, habilidades y aptitudes para solucionar un problema de la mejor manera posible, conforme las exigencias que nos presenta el mundo. En un acto inteligente se reflexiona, se conocen o reconocen los significados y se toman decisiones asertivas. En pocas palabras, la inteligencia es la habilidad de adaptarse a situaciones nuevas, utilizando los recursos disponibles, ya sean de nuestro entorno o internos, es decir, de nosotros mismos.

Para desarrollar la inteligencia que nos ayuda a administrar mejor nuestros recursos, es necesario comprender en qué consisten los conceptos que esto conlleva y cómo aplicarlos a nuestra realidad.

 

Inteligencia Económica: 

Un individuo con madurez física y emocional tiene responsabilidades, entre las cuales está la de proveer los ingresos o recursos suficientes que le permitan satisfacer sus necesidades personales o familiares.

La inteligencia económica es el tipo de conocimiento y habilidad que permite a las personas aprender a generar recursos para vivir como desean. Les enseña a comprender el mundo productivo, cómo aplicar sus habilidades personales y explotarlas para producir ganancias a su favor.


Inteligencia Financiera: 

Es la habilidad que tiene una persona que genera dinero para atraer más dinero, aprender cómo administrarlo y hacer permanente la abundancia económica. Consiste en una combinación de aptitudes personales con la capacidad de desarrollar hábitos financieros y de usar habilidades técnicas como la contabilidad, el manejo y comprensión de inversiones, y de leyes. 

Una persona con inteligencia financiera debe contemplar varios aspectos importantes: la manera en que organiza sus ingresos y cubre sus gastos, así como el modo en que genera un excedente para el ahorro y la inversión. Asimismo, cómo obtiene un financiamiento extra y toma decisiones sobre el futuro de esos nuevos ingresos. No consiste únicamente en ahorrar un porcentaje del dinero que gana para mantener su nivel de vida, sino cómo incrementarlo cada vez.

 

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Los beneficios de una sana administración

La vida nos presenta una serie de retos y situaciones complejas que tenemos que solucionar en un momento preciso. Ejemplo de estas situaciones son aquellas en las que nuestro modo de proceder afectará directamente a nuestras finanzas personales. Es decir, que la decisión que tomemos respecto al uso de nuestro dinero tendrá una consecuencia a corto, mediano o largo plazo. Por lo anterior, es de suma importancia realizar un plan financiero en el cual estos imponderables estén planificados.

La primera pieza que debemos colocar en el rompecabezas de nuestra planeación financiera es la elaboración de un presupuesto anual. Éste nos ayudará a organizarnos, a fijarnos metas y a respetarlas. Por ejemplo:

1. Si tenemos ya presupuestado nuestros gastos, seamos firmes, no sucumbamos a la tentación de gastar nuestro ahorro del mes en ese precioso artículo que luce en el aparador. Hacer esto romperá nuestro plan y restará ese dinero al ahorro que podríamos hacer para gozar de unas buenas vacaciones o de una compra deseada.

2. No pensemos que lo único importante es trabajar para gastar y pagar compromisos. Es importante disfrutar de nuestros ingresos, pero también hay que pensar en el futuro. Si no mantenemos una reserva mensual será imposible que hagamos frente a emergencias o que aprovechemos la gran oportunidad de adquirir una casa o un auto.

3. Mantengamos sano nuestro historial crediticio. Esta es una sabia decisión que puede ser la mejor aliada cuando necesitemos un crédito que nos haga cumplir el sueño de darle a nuestra familia un mejor lugar para vivir.

4. Si hemos tomado una decisión respecto al manejo de nuestras finanzas no te dejes llevar por sugerencias ajenas.

5. Respeta tus límites. Si has pensado cuánto puedes gastar en ropa o en algo más que necesites adquirir, no te sobrepases. Es muy común que estando en la tienda gastes más de lo que habías planeado y hasta contraigas una deuda. En el momento te parecerá que vale la pena hacer ese esfuerzo, pero una vez que lo veas reflejado en tu administración, recapacitarás en que no fue tan buena idea.

 

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Consejos para ahorrar en Navidad

La temporada navideña está llena de festejos, regalos y reuniones con la familia, lo cual, algunas veces, se puede traducir en un gasto continuo durante estas fechas. A veces, puede resultar complicado administrarse durante esta temporada.

Es por eso que, a continuación, te damos algunas ideas para que puedas ahorrar en tus compras de fin de año.

  • Haz una lista de las personas a quienes piensas regalarles algo. Te recomendamos que los dividas en tres categorías: familia, amigos y compañeros del trabajo u otros círculos sociales. Define prioridades, por ejemplo, quiénes no se pueden quedar sin recibir regalo o en qué regalos gastarás más.

  • Fabrica tus propios regalos. A algunas personas no les agrada la idea de hacer algo ellos mismos, pero los regalos caseros representan un buen ahorro en estas fechas. Puedes hornear galletas, pastelillos, hacer decoraciones para la casa, pulseras, o cualquier otra manualidad que se te ocurra. Si no te agrada mucho la idea, te recomendamos que los hagas con algún familiar o amigo para que resulte más divertido.

  • Usa las redes sociales. Sigue a tus tiendas y marcas favoritas en las redes sociales, muchas veces ofrecen promociones o descuentos exclusivos por esta vía.

  • Paga con tu tarjeta de crédito. Si tu tarjeta acumula puntos, usarla en esta temporada es una buena opción. No olvides que deberás hacer uso de ella con responsabilidad. Tambien aprovecha los descuentos que ofrecen en diversos establecimientos. Adquirir regalos con descuento te puede ayudar a que tu presupuesto rinda más durante esta temporada.

Planificación anual

Las fiestas de fin de año
El final del año es una época llena de festividades y convivencias diversas. El mes de diciembre y el inicio de enero son fechas en las que planificamos la diversión y los momentos agradables con nuestros seres queridos.

Sin embargo, estas épocas de descanso también pueden ser una excelente oportunidad para comenzar a planificar la organización financiera del siguiente año.

Diseñando un plan
Antes de sentarnos a escribir con todo cuidado nuestro plan, es importante tomar en cuenta que es virtualmente imposible predecir con exactitud lo que sucederá en el futuro.

El mundo financiero global es algo que escapa a nuestra posibilidad de control y planeación. Sin embargo, lo que sí podemos hacer es diseñar una estrategia que nos permita generar finanzas más sanas, sin tener que depender tanto de si la economía del país y el mundo va bien o mal.

Así pues, teniendo en la cabeza que no se puede hacer una predicción exacta del futuro, podemos sentarnos a trazar un esquema que tenga flexibilidad, de suerte que, pueda acomodarse y variar dependiendo de las circunstancias.

A continuación presentamos una lista de sugerencias simples para tomar en cuenta al diseñar nuestro plan financiero personal:

Crear y/o mantener un fondo de emergencia. Tener una cierta cantidad de dinero en disposición inmediata no es sólo tranquilizador, sino muy útil.

Realizar arreglos en la casa para ahorrar. Aunque pueda sonar contradictoria esta aseveración, es mucho más barato hacer mejoras preventivas que reparar daños

Llevar un recuento de todos los gastos. Cuando se planean las finanzas es importante crear una plantilla donde podamos enlistar todos los gastos que realizamos mes con mes

Diseñar un presupuesto. Te aconsejamos realizar un presupuesto con todos los ingresos y gastos que conoces que tendrás.

No hay que olvidar los seguros. Los seguros de vida, de auto, de vivienda y otros, son elementos importantes que pueden darnos mucha tranquilidad en momentos de crisis.

El ahorro gracias a las listas

Muchos de los gastos que realizamos son periódicos, ya que cada determinado tiempo acudimos a las mismas tiendas para adquirirlos.

Si nos tomamos el tiempo para analizar nuestras compras comunes y hacer una lista, tendremos una herramienta que nos ayudará a administrar nuestro dinero y monitorear en qué lo estamos utilizando.

Estos son algunos ejemplos de las compras que podemos identificar dentro de nuestras listas:

  • Supermercado. Reabastecemos nuestra despensa de forma constante. Compramos lo necesarios para que nuestro hogar funcione día con día. Hagamos una lista para no comprar demás.
  • Ropa. Es un artículo que puede adquirirse cada determinado tiempo.
  • Artículos escolares. Sabemos que cada inicio de ciclo escolar será necesario que compremos los útiles, uniformes y todo lo necesario para solventar la educación de los hijos.
  • Artículos de oficina para el hogar. En esta categoría se encuentran los artículos necesarios para que los niños realicen sus tareas en casa, como el papel, cintas adhesivas, marcadores, pegamento, etc.
  • Regalos para diferentes fechas. Las ocasiones especiales, como los regalos de Navidad, los cumpleaños, o los aniversarios, son motivo para que compremos obsequios para nuestros seres queridos.

Una compra planeada supone ahorro
Si planeamos nuestras compras podemos adquirir los productos que necesitamos de forma anticipada. Eso representa ahorro porque aprovechamos descuentos, porque compramos a granel o porque buscamos con tiempo las mejores opciones para realizarlas. Sin embargo, cabe mencionar que no siempre es posible hacer compras con mucho tiempo de anticipación, por ejemplo, en el caso de los productos perecederos.

Si optamos por aprovechar las grandes tiendas de descuento por volumen, debemos destinar un espacio en el hogar para almacenarlos y evitar que se maltraten, que se desperdicien o que se afecten en la intemperie. Convendría escoger un área que esté a temperatura fresca y bien despejada para almacenar los productos que compremos en grandes cantidades. De esta manera, podremos surtir nuestra alacena cada vez que hagan falta. Así no sólo habremos ahorrado dinero, sino también tiempo.

La necesidad de una educación financiera

Dar una buena educación financiera a nuestros hijos consiste en enseñar conceptos, términos, productos financieros y estrategias útiles, con la finalidad de desarrollar las habilidades que se requieren en la toma de buenas decisiones, De esta forma, se construye el camino del éxito en las finanzas.

La educación financiera facilita las elecciones, puesto que genera las estructuras mentales necesarias para evaluar riesgos y considerar las ganancias potenciales; es decir, para saber poner en una balanza las condiciones positivas y las negativas de una situación y decidir los pasos a seguir con bases sólidas.

Por medio de la educación financiera se puede planificar el futuro, elegir los mejores instrumentos financieros, y estar siempre al tanto de lo que ocurre en el mundo que nos rodea.

¿Dónde y cómo se aprende?
La educación financiera se adquiere de manera informal y formal (escolarizadamente), es decir, se aprende de muchos lugares diferentes, comenzando por:

  • El hogar / la familia: El manejo de las finanzas en la familia se aprende tanto de manera consciente como inconsciente. La manera en que los padres y hermanos mayores manejan los aspectos económicos de sus vidas, deja una huella a los integrantes más pequeños de la familia.

  • En la escuela: Éste es el segundo lugar en donde los niños pueden y deben aprender sobre educación financiera. Incluso si no se lleva una materia en específico que trate sobre los temas financieros, se enseña de otras formas; por ejemplo, cuando se organizan eventos para apoyar ciertas causas o cuando participan en actividades como cooperativas, kermeses, ferias, etcétera.

  • Medios de comunicación: Lo que los niños ven en televisión, escuchan en radio o experimentan en Internet condiciona también su aprendizaje financiero. Por ello, es conveniente estar al tanto de los ejemplos que los medios masivos transmiten sobre el tema.

  • Juegos: Como sucede con la educación en general, los juegos pueden resultar muy útiles para fomentar el aprendizaje, puesto que, si éste se hace de una manera divertida o casual, suele ser más efectivo.

Sana economía familiar

Para conocer el estado de tu economía familiar, el primer paso es identificar los ingresos y los gastos totales. Toma en cuenta todos los ingresos, tanto de actividades profesionales como aquellos que recibes por concepto de rentas u otros negocios. Haz lo mismo con los gastos, y no olvides incluir el pago de deudas o hipotecas.

Consejos para mejorar la economía familiar

  • Ahorrar en recursos y servicios. Establezcan reglas básicas de ahorro para reducir los gastos por servicios, por ejemplo, apagar las luces cuando la habitación esté desocupada y no dejar abiertas las llaves de agua. Esto traerá ahorros económicos en los recibos mensuales, pero también importantes beneficios al medio ambiente.
  • Fomentar la comunicación abierta con relación al tema del dinero. Es muy importante que todos puedan hablar y manifestar sus inquietudes acerca del manejo de las finanzas, para que exista un sano acuerdo en su distribución.
  • Crear un fondo de ahorro para gastos inesperados. Existen gastos no previstos, como son accidentes, enfermedades, arreglos de la casa, entre otros. De esta forma, los imprevistos no afectarán el pago de los servicios ya programados.
  • Establecer metas familiares. Si se trabaja en equipo familiar, cada miembro conocerá que es mejor trabajar en conjunto. También aprenderán a compartir y a negociar.
  • Permitir que todos los integrantes de la familia dispongan de cierta cantidad para su consumo personal. Es importante que cada quien pueda decidir, de forma personal, qué hacer con ese dinero y a qué destinarlo. Los proyectos familiares no deben truncar las metas personales.
  • Marcar una línea entre qué es personal y qué es familiar. Este criterio aplica tanto en ingresos como en gastos. Para lo familiar, siempre debe existir un acuerdo donde participen y decidan todos los miembros.

Cuida la ecología y ahorra dinero

Seguramente no lo has pensado, pero desde tu hogar, puedes cuidar la ecología y ahorrar un poco. Sigue estos sencillos consejos y verás como tu dinero no se escapará tan rápidamente de tus bolsillos.

Un peso por cada gota: el agua es un líquido vital que no podemos desperdiciar, pues aunque no lo parezca, se puede acabar. Te recomendamos revisar todas tus llaves de agua para que no exista ninguna fuga, tu consumo no aumente y no tengas que pagar de más. Cada que recibas la cantidad a pagar por este servicio, trata de hacerlo en el tiempo especificado, para que este retraso no te genere multas.

Cambia los viejos por nuevos: ¿sabías que los aparatos que ya tienen mucho tiempo de uso, consumen más energía eléctrica?, esto hará que tu consumo aumente y pagarás más en tu recibo de luz. Los electrodomésticos actuales cuentan con mecanismos para ahorrar energía, haz la prueba y observa la diferencia.

Desenchúfalos, ahorra energía: procura no dejar conectados aparatos como cafeteras, cargadores de celulares, tabletas o cualquier dispositivo móvil, pues estos halan demasiada corriente. Además, se puden sobrecalentar tus equipos y una descarga eléctrica puede descomponerlos.

Vamos a reciclar: una manera que tienes para conseguir algo de dinero extra, es reciclando. Papel, plástico o vidrio, son los principales desperdicios que surgen en el hogar, así que junto con tu familia comiencen a crear el hábito de separar este tipo de desechos y posteriormente venderlos.

A rodar la vida: no gastes más en gasolina, sólo cuando sea necesario. Utilizar la bicicleta cada vez es más frecuente, encontrarás en diferentes puntos de la ciudad lugares en donde te prestan este efectivo y ecológico medio de transporte con el que además, harás un poco de ejercicio.

Alumbra tus espacios: en todo supermercado o tienda de conveniencia, encontrarás bombillos de bajo consumo. Éstos alumbran con la misma potencia de un bombillo “normal”, pero consumen menos energía, ahorro que se verá reflejado en tu recibo. Para que te des cuenta de los beneficios económicos, analiza los pagos que realizaste en este rubro y ve la diferencia desde que hiciste el cambio de bombillas.

Todas las actividades antes mencionadas, representan un gasto importante de dinero en el hogar, que pueden ser evitados o disminuidos, Además, al prestar atención en ellos, desde la casa estarás cuidando al medio ambiente.

Fonofácil: Desde la Ciudad 809.731.3333 (opción 0) y desde el interior sin cargos 1(809)200.3333 *256 desde tu celular info@alnap.com.do